Profesora de Educacion básica de la Normal N2 de Santiago ; Profesora de Matemáticas y Estadistica de la Universidad Técnica del Estado; Diploma en Educación basada en Competencias en Columbus Ohio, USA y Magister en Educación de la Pontificia Universidad Católica de Chile

Trabajo realizado en CIDE (desde 1976 hasta enero de 2012)
Participó en los Proyectos de Educación Matemática (PEM) y de Educación y Trabajo
Fue coordinadora de los Programas de Apoyo a la Educación Técnico Profesional, Jóvenes desocupados, Liceos prioritarios y Mentes Activas.
Además, fue Subdirectora de Administración y Finanzas por 6 años.

Entrevista realizada por Paco Álvarez, noviembre 2017.

1.¿Qué sientes al evocar a Patricio Cariola y comenzar a pensar en tu relación con él?

Al pensar en Patricio siento un lindo recuerdo de mi tiempo de trabajo en el CIDE. No fueron pocos años; desde 1976 hasta el 2012 y pasé por distintos proyectos en el trabajo. Cada uno de los momentos vividos en los diferentes proyectos fue distinto. Y a Patricio lo recuerdo siempre como un gran seguidor de Jesús.

2.¿Cuándo conociste a PC y en qué circunstancias?¿Cuál fue tu relación con él?

Mi primera visita al CIDE fue por una entrevista de trabajo para ingresar al PEM. Había mucha gente esperando a ser entrevistada. A mí entrevistaron Carmen Collarte y Gabriela Pischeda. Al salir había una persona comentando que le había tocado la entrevista con el Padre Patricio y era bien negativo su modo de hablar. Como a los 10 días, un 6 de Mayo, nos juntamos las 10 personas que habíamos sido seleccionadas para el trabajo en la nueva casa donde funcionaría el proyecto (también en Almirante Barroso pero al frente de la casa del CIDE), y me llamó la atención no encontrar al señor que había formulado comentarios negativos el día de la entrevista.

Todo el equipo entró en capacitación y después de algunos días me dijeron que tenía que hablar con Enrique Marshall sobre el contrato y sueldo.
Al entrar a la casa, por casualidad, venía saliendo el padre Patricio (yo no lo conocía) y me pregunta “¿quién de los 10 que entraron al proyecto es Usted?”. Yo le respondí dándole mi nombre y me empezó a interrogar. Mi primera percepción fue de que era una persona muy dura. Y como yo no llegaba a la oficina de Enrique él me salió a buscar y al verme conversando le preguntó a Patricio si nos íbamos a demorar mucho. Él le respondió que no y que después seguiríamos hablando porque encontraba interesante mi vida y mi trabajo.

Mi relación con Patricio pasó por distintas etapas. Primero como simple trabajadora; también como académica y responsable de grandes proyectos y como subdirectora de administración por varios años. Pero la labor que nunca me imaginé realizar fue la de ser Representante legal de la Institución y Secretaria del Consejo del CIDE.

Llegué a ser la secretaria del Consejo porque Patricio me pidió que reemplazara en una sesión a Gloria Bertrán. Pero después me dijo que mejor continuara “porque usted me puede ayudar en información que a mi se me puede olvidar” me dijo.

Esta experiencia fue grandiosa. Haber podido conocer a grandes personas de distintos ámbitos fue un privilegio. Ser secretaria no era fácil, porque uno no tenía voz ni voto, uno estaba callada, solo tomando notas. Esto me significó varios años, no recuerdo cuantos. Y luego acompañé a todos los otros directores que reemplazaron a Patricio. Después de cada Consejo, al otro día, Patricio me llamaba a su oficina y conversábamos de las distintos aspectos tratados. Esta labor implicaba escribir el libro de actas y después sacar las firmas de los distintos Consejeros asistentes.. En esta labor como secretaria tuve que aprender muchas cosas legales y, sobre todo, la relación con el Ministerio de Justicia y el Provincial de los Jesuitas.

Ser la Representante legal, me significó muchas discusiones con él, sobre todo por platas, porque él no le daba ninguna importancia a la plata. Me recuerdo que llegaba a mi oficina y, a veces a mi casa en días domingo, después de almuerzo, para conversar cómo se podría hacer tal o cual cosa. Pero él siempre llevaba bajo su manga la solución que quería y a veces no era la mejor para el CIDE. Nunca entendió para qué existía Contabilidad. Decía: hagámoslo no más, en el camino se arreglará, con un buen trabajo la plata llega sola. El tiempo le demostró lo contrario, que había que juntar platas con excelentes proyectos y personas con mucha disposición de trabajo.

3. ¿Cuáles son los aspectos de la vida de PC y de su participación en la vida social y política de Chile que es necesario dar a conocer, recordar y sobre los cuales es importante dejar un testimonio histórico?

El Padre Patricio era una persona muy social. Se manejaba con autoridades de las distintas iglesias, no tan sólo católicas. También con dirigentes sociales y poblacionales; y en el ambiente político con personas de todas las tendencias. Un día me dijo: “En toda reunión social se saca más que andar vendiendo proyectos; usted tiene que visualizar dónde están las personas importantes y ahí uno se debe meter.”

Creo que en este aspecto sociopolítico se manejaba muy bien y sabía cambiar el tipo de conversación que debería tener con cada persona.

4. ¿Cuáles son los aspectos de la obra educacional de Patricio Cariola que es necesario recordar y sobre los cuáles es importante dejar un testimonio histórico?

Esta es una pregunta difícil porque tiene muchas miradas. Pero me atrevo a decir su obra se destaca por los siguientes aspectos:

a.- Siempre estuvo preocupado del nivel macro de la Educación. Su mirada futurista y cómo Chile y América Latina tenían que avanzar.

b.- Él era un convencido de todas las investigaciones que se desarrollaran en distintos niveles educacionales servían para dar pautas a los cambios.

c.- Desde lo social estuvo siempre preocupado porque los proyectos del CIDE debían llegar a los más pobres y necesitados.

d.- Él siempre andaba pensando como unir la investigación con los proyectos de desarrollo. A veces se inclinaba más por los proyectos de investigación porque decía que ellos aportaban a posibles lineamientos. Pero los que trabajamos en proyectos de desarrollo, ya sea en colegios, iglesias, locales vecinales, etc,, lo invitábamos a que nos acompañara en algún momento importante del proyecto y siempre iba, aunque fuera sábado o domingo. Después llegaba dichoso de regreso a casa. Eso le ayudaba a encontrar la importancia de estos proyectos de desarrollo en el CIDE.

5. ¿Qué me puedes contar acerca de la manera de ser de Patricio Cariola? Siéntete libre de referirte tanto a aspectos positivos como negativos.

Patricio era una persona muy social, pero un gran político. Tenía esta gran dualidad. Creo que su obra educacional se realizó en un momento difícil del país, pero con la ayuda de grandes personas que trabajaron en el CIDE pudo desarrollar una gran institución de gran prestigio, no solo en Chile sino a nivel mundial. El CIDE era reconocido mundialmente por su trabajo; pero TODOS los que trabajábamos y teníamos el espíritu social luchábamos y trabajábamos para dar no sólo el tiempo que nos correspondía sino muchas horas más que se las quitamos a nuestras familias.

6. Patricio Cariola fue toda su vida un sacerdote jesuita. ¿Qué me puedes contar sobre su relación con la trascendencia y su trabajo pastoral?

Patricio fue siempre un sacerdote Jesuita. Siempre vivía preocupado de sus hermanos jesuitas. Por muchos años fue superior de la casa de Cienfuegos.
Dentro del CIDE recordaba los jueves Santos, con grandes ceremonias dentro de la institución, la Navidad de los niños, hijos, sobrinos de los que trabajábamos. De repente celebraba misas para recordar la partida de algún familiar o acompañar a alguien.
Por otra parte siempre estaba preocupado que nuestros hijos se educaran en colegios católicos. Para él era muy importante que los hijos hombres pudieran entrar al colegio San Ignacio. Andaba preocupado de las primeras comuniones y para los más grandes de las confirmaciones.

No puedo dejar de recordar cuando mi hija Mónica (ella sentía un gran aprecio por él) lo invitó a su confirmación.

El llegó atrasado porque pensó que era en otra iglesia y se puso entre el público, de pie. Cuando terminó la ceremonia, se acercó a nuestra hija y le regaló un drenario que hasta el día de hoy está colgado en el espejo de su auto. Las religiosas del colegio se pusieron furiosas con nuestra hija porque ella no había avisado que iba el padre Patricio. Ella les dijo: el Padre Patricio es mi amigo y como amigo vino. En esa ceremonia de confirmación, yo no sé cuantas personas de las que asistieron a la misa se acercaron a saludarlo.
Otra cosa que hizo con nuestra hija fue que acompañó al curso a conversar el significado de terminar enseñanza media.

También era muy preocupado de sus tres hermanos y sobrinos. El gozaba teniendo noticias de ellos.